Lunes, 24 Noviembre 2014
Verdaderamente la Orden de  la Visitación  se ha mantenido durante estos 400 años, FIRME, FUERTE, CONSTANTE, INVARIABLE, HEMOS PERMANECIDO ASÍ, como nos lo dejó El, siguiendo la Regla y las Costumbres que nos legaron, pero sobre todo hemos conservado su ESPIRITU: “Un espíritu que no busca sino a Dios y tiende continuamente a unirse a El, independiente de todo, excepto del beneplácito divino; Un espíritu de profunda humildad para con Dios y de gran dulzura para con el prójimo. Un espíritu que no pone el acento en las austeridades exteriores, las Hermanas deben suplirlas con el renunciamiento  interior, una gran sencillez  y alegría en la vida común”.
 
“Sed, pues, firmes, fuertes, constantes, invariables y permaneced así…”  ( del Prefacio de San Francisco de Sales- Obispo de Ginebra, a la Regla de San Agustín y Constituciones para la Orden de la Visitación de  Santa María).